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| FERNANDO RODAS ALONSO |
Como es conocido en el Soconusco de este
Estado de Chiapas, hace casi 50 años (el 26 de septiembre de 1967 se cumple),
se constituyó la empresa denominada CORONA
DE SOCONUSCO, S.A., con domicilio en Tapachula, Chiapas, México, con objeto
social de venta de bebidas alcohólicas y otros, participando de dicha sociedad mi
padre EUGENIO DE LA RIVA de origen
español.
Como también es conocido, mi padre en su oportunidad y dado el
crecimiento de la empresa, decidió adquirir y poner a nombre de su esposa (mi
madre doña ÁNGELA RODRÍGUEZ PRIETO) y hermanas, diversas acciones de aquella
sociedad, la cual fue expandiéndose a lo largo de los años. Las acciones de mi
padre, según lo dispuesto por él en su testamento, pasaron íntegramente a sus
hijas en partes proporcionales.
El caso que nos incumbe es acerca de FERNANDO RODAS ALONSO, con quien me casé, y quien siempre mostró
–en apariencia- su interés por cuidar del negocio familiar como propio, y
pensando la familia que FERNANDO ya conocía del negocio, decidimos que asumiera
el puesto de mi padre: ADMINISTRADOR “ÚNICO” (sin ser socio)… craso error que
se hizo realidad –al menos en apariencia- después de que falleció mi padre el
12 de septiembre de 2003, según explico más adelante.
A este individuo no sólo le fue confiada la administración de la
empresa por toda la familia, sino también las finanzas personales de la familia
que se manejan en México producto de dicha empresa. Más aún, mis finanzas
personales le fueron confiadas, siempre pensando que nunca defraudaría mi
confianza.
Ante el cambio oneroso de conducta psicológica que se hizo evidente a
lo largo del tiempo, me vi obligada a buscar ayuda para divorciarme de él, y
fue así como, recopilando papeles necesarios para plantear un divorcio,
aparecieron copias de una de las actas de asamblea de CORONA DE SOCONUSCO, S.A.
DE C.V., misma que llamó mi atención porque en ellas aparecía FERNANDO RODAS
como socio, y por si fuera poco, como socio MAYORITARIO. Cuando jamás se
celebró sesión alguna de asamblea en donde se diera a conocer dicha situación. ¡¡¡FERNANDO
RODAS JAMÁS HA SIDO SOCIO DE CORONA DE SOCONUSCO!!!
Fue así como me llevé una de las más grandes decepciones de mi vida,
pues encontré en dicho documento que FERNANDO RODAS ALONSO hoy en día, figura
como el ACCIONISTA MAYORITARIO de la empresa. Pero… ¿cómo consiguió que
apareciera así en dicha acta de asamblea? Sencillo: él en su calidad de
ADMINISTRADOR ÚNICO inventó diversas actas de asamblea, simulando haberse
realizado, en donde mis hermanas y mi madre le “vendían” dijo todas sus
acciones. Incluso, dice que compró de mi madre a través de un “poder notariado”
que pasó ante reconocido notario Tapachulteco, ¡¡¡nada más falso!!! Existe
constancia de un hospital español que certifica que durante 25 años de manera
ininterrumpida mi madre estuvo hospitalizada, y más todavía, antes del
otorgamiento de dicho –supuesto- poder, mi madre fue declarada incapaz por un Tribunal
Español. Ese es el estado de cosas y la gravedad del asunto: la participación
de un reconocido notario en el despojo de aquella empresa.
Después de buscar asesoría, pude entender que durante varios años
FERNANDO fue elaborando y formalizando ante un notario,
diversas actas de asamblea de CORONA DE SOCONUSCO, S.A. DE C.V., a fin de
figurar como dueño de la mayoría de las acciones de la sociedad. Razón por la
cual, y tratando de revertir los efectos de dichos actos, es que me vi obligada
a demandarlo mercantilmente, pues me parece muy injusto que el esfuerzo de
tantos años de mi padre, ahora esté reflejado en documentos que él ha utilizado
para adueñarse prácticamente de la empresa, y de prácticamente todo el
patrimonio familiar, y el de mis hijos.
Desde luego que estoy en una situación muy difícil, y de mucho riesgo,
porque quien ha manejado la empresa a su antojo ha sido él, y por consecuencia,
tiene relaciones con autoridades, su notario es un político reconocido, su hijo
es senador de la República, además de que la familia de su gerente (JESÚS
DOMÍNGUEZ CASTELLANOS) también está metida en la política en el Estado, pero he
preferido correr todo riesgo, incluyendo mi tranquilidad, mi vida y mi
integridad, a fin de recuperar lo que siento me pertenece a mí y sobre todo a
mis hijos.
Por lo tanto, entre otras cosas, he demandado la nulidad de aquellas actas
y escrituras donde FERNANDO RODAS aparece ahora como la persona que “compró” las
acciones de mi madre y mis hermanas según dice, pagando también sostiene él de
su dinero por ellas. Esto, es completamente falso, de estar en la insolvencia
total en pocos años según él pudo comprar las acciones de CORONA (sin que nadie
lo supiera). Mi familia quien ha participado en el juicio HA NEGADO ROTUNDA Y
CATEGÓRICAMENTE haberle vendido acción alguna.
Pero… ¿qué ha pasado en el juicio mercantil? Presumiblemente, LA
CORRUPCIÓN TOTAL, pues es difícil entenderlo de otro modo después de ver lo
siguiente: la prueba pericial en grafoscopia a cargo de la Procuraduría General
de Justicia del Estado de Chiapas, que se practicó en el protocolo de un conocido notario tapachulteco para determinar la falsedad de la firma que dice estampó mi madre
en su presencia, resultó que es auténtica, cuando mi señora
madre estuvo hospitalizada en España desde 1980
hasta el día de su fallecimiento en 2005
de manera ininterrumpida (falleció en
el Hospital General Rio Carrion de Palencia, España el día 30 de abril de 2005). El poder dice el notario pasó
ante su fe en 2004. Se cuenta con la
constancia del Hospital Español, pasada ante notario público de dicho país,
además de su pasaporte en donde se observa el último viaje que hizo a México; y
por si fuera poco, existe copia certificada de la resolución del juicio de incapacidad o
interdicción que mi padre en su oportunidad le siguió a mi madre ANGELA
RODRÍGUEZ PRIETO en España en 1992,
mediante el expediente 371/92, seguido
ante el Juzgado de Primera Instancia número 5, de Palencia, de ese país.
Y por si
fuera poco hoy en día el JUEZ EDMAR
ANGEL JUÁREZ, del Juzgado Segundo del Ramo Civil con sede en Tapachula,
Chiapas; en un acto por demás ilegal, ha favorecido a FERNANDO RODAS y
compañía, determinando la improcedencia de las acciones demandadas, y pasando
por alto, por lo menos lo siguiente: 01)
Que no existe prueba por parte de FERNANDO RODAS ALONSO de que haya “pagado”
por las acciones que dice compró de mi madre y mis hermanas. A ello, cabría
preguntar ¿Quién en su sano juicio no deja constancia de un pago tan importante
y en donde adquiere una de las empresas más importantes del Estado? 02) Dice FERNANDO ROAS que compró las
acciones de CORONA DE SOCONUSCO, y además, que dicha compra pasó en asamblea de
accionistas el día 15 de diciembre de 2004 a las 5 de la tarde (según el acta
de asamblea de esa fecha protocolizada ante el notario MELGAR ARANDA). Lo
insólito del caso es que ese mismo día a la misma hora, dice que fueron
celebradas dos asambleas más de dos empresas diferentes (FECAM, S.A. DE C.V., y
SERVICIOS DE LA RIVA). ¿Cómo se explica que estuvo en tres lugares diferentes a
la misma hora y el mismo día si nadie goza del don de la ubicuidad para estar
en más de un lugar al mismo tiempo? 03) FERNANDO
RODAS nunca exhibió en juicio los títulos mercantiles adquiridos –según dice,
es decir, nunca mostró tener consigo las acciones de la empresa, cuando en
materia mercantil las mismas sólo se pueden transmitir (adquirir en este caso)
por endoso. 04) Durante la
tramitación del juicio se exhibió el Convenio de Suministro por el cual el
corporativo de CORONA suministra la bebida alcohólica a CORONA DE SOCONUSCO S.A.
DE C.V., para su distribución en la zona. Este Convenio que le da vida a la
empresa, fue firmado un mes después de la “compra” que FERNANDO RODAS dice hizo
de la empresa, lo curioso es que dicho convenio trascendental no aparece como
“accionista mayoritario”, cuando en él se describen las calidades de los
intervinientes ¿Acaso no es curioso que siendo él ya –según dice- accionista
mayoritario de la empresa, haya firmado ese CONVENIO DE SUMINISTRO, sin
ostentar tal calidad, cuando todos los signatarios estamparon el cargo o título
correspondiente? 05) Existe el
testimonio de quien fuera su Secretaria personal y su Contador (tanto de la
empresa como de él en lo particular), quienes manifestaron las condiciones en
las que llegó a la empresa (con una empresa de abarrotes quebrada). Además de
que el Contador manifestó que nunca “contabilizó” en las finanzas personales de
FERNANDO RODAS compra alguna de aquellas acciones. Y por si fuera poco, de
acuerdo a sus ingresos, jamás pudo acumular tal capital a fin de poder pagar
por aquellas acciones en la cantidad que dice pagó por ellas.
Existen muchas pruebas más en el mismo sentido, y más pruebas que evidencian
el despojo de la empresa por parte de FERNANRO RODAS lo “curioso” del caso es
que, lejos de que exista justicia en nuestros Tribunales, parecieran que estos
están más “empecinados” en quebrantar la ley por encima de todo a fin de
favorecer a dicho sujeto y demás personas poderosas que le acompañan, este es
el Estado en que vivimos. Se sabe que ya en segunda instancia por lo menos un
magistrado ya “eterno” de la Sala Civil de Tapachula espera con ansia el
expediente, dado el inusitado interés que ha tenido respecto de otros asuntos
que le ha tocado conocer proveniente de las mismas partes principales. La
prueba de este inusitado interés está en que, desde hoy puedo anticipar que él
conocerá del asunto, que él será el ponente y que él propondrá resolver a favor
de FERNANDO RODAS.
Yo, no pido otra cosa. No pido ninguna intervención más allá de la
autorizada por la ley, quiero neutralidad, objetividad, imparcialidad e
independencia, tan sólo lo que la Constitución prevé y ordena para todo órgano
judicial. No pido ni más, ni menos. En contra partida sólo en encontrado
injusticia, presumible tráfico de influencias y corrupción, y más. Para
advertir lo que ahora denuncio, basta analizar el expediente mercantil 540/2011. Una prueba más del mal estado que reina
en nuestros Tribunales de “Justicia”.
Dios sabe de todo esto y a quien, guardo con mucha fe y vehemencia
como mi última instancia.
PILAR DE LA RIVA.